Sintomatologías y Diagnósticos

SINTOMATOLOGÍAS Y DIAGNÓSTICOS FRECUENTES

Síntomas

Dentro de los pacientes tratados, en orden de recurrencia, las sintomatologías más frecuentes son incontinencia urinaria, tanto en hombres como en mujeres, infecciones en el tracto urinario, dolores por cólicos nefríticos (debido a cálculos o piedras en la misma zona), todo ello en ambos sexos, y en el caso de los hombres lo más recurrente es la hiperplasia prostática (crecimiento de la próstata.

Estos casos son visibles por recurrencia del paciente para ir a orinar, sensación de vaciamiento incompleto, dolor para orinar, incontinencia, visita nocturna con frecuencia al baño, o en el caso de los hombres cuando observan que no efectúa con un ritmo normal ese proceso de vaciamiento de la vejiga.

De los menos frecuentes, pero igual son atendidos en Uroavila son los pacientes con cáncer en la zona de la pelvis, sea riñón, vejiga o uretra en ambos sexos, o cáncer de próstata, testículo o pene en el caso de los hombres, y en última instancia pacientes masculinos que presentan dificultad para sostener una erección quienes también pueden contar acá con un equipo médico especializado para el tratamiento según el caso.


DIAGNÓSTICOS

De acuerdo a la sintomatología que presenta el paciente el diagnóstico puede variar. Para ello es necesario hacerle los estudios urológicos pertinentes que determinen la razón del síntoma.

Cuando se trata de dificultad para orinar tanto en pacientes masculinos como femeninos puede responder a: prolapsos en órganos pélvicos, cálculo en el tracto urinario, inflamación de la vejiga, hiperactividad vesical, este último con mayor incidencia en pacientes femeninas; pero al tratarse de hombres se incluye la posibilidad de un crecimiento prostático (hiperplasia prostática).

La disfunción miccional también puede responder a los aspectos neurológicos. Los médicos pueden hallarse frente a un caso de paciente que padezca del síndrome de Parkinson, que haya sufrido un accidente cerebro vascular (ACV) o cualquier otro accidente de tipo neurológico que esté afectando el funcionamiento de los órganos pélvicos.

Al tratarse de pacientes femeninas lo más frecuente son las infecciones urinarias, y la más común de ellas es la cistitis. Frente a estos casos los médicos optan por descartar cualquier malformación congénita de los órganos del tracto unirario, o que sea por una piedra en la vía urinaria, o en todo caso hipoestrogenismo vaginal (poco estrógeno en la vagina) que suele ocurrir en pacientes post-menopáusicas, o en razones contrarias cuando se trata de pacientes femeninas jóvenes se da lo que se denomina cistitis de luna de miel (después de relaciones sexuales).

Si la disfunción miccional viene acompañada de un dolor severo (cólico nefrítico) lo más probable es que se esté frente a un caso de litiasis, es decir, el dolor es producido por la obstrucción que genera la piedra en el trato urinario.

En el caso de que los médicos se encuentren frente a un caso de hiperplasia prostática esta puede ser leve, moderada y severa, y para cada uno de estos niveles de crecimiento hay un tratamiento médico o quirúrgico. El crecimiento prostático ocurre, por lo general, en pacientes mayores de 50 años. Puede tratarse de un crecimiento prostático leve benigno, sin mayores complicaciones para el paciente, o puede la manifestación de un cáncer que sólo tratándolo a tiempo se puede atacar correctamente.

En los casos de cáncer estos son las enfermedades más silenciosas, y cuando avisan es en los últimos momentos. Es por ello que los galenos recomiendan de manera reiterada el chequeo médico anual en pacientes mayores de 40 años. “Cuando el cáncer es detectado en los primeros estados por lo general es recuperable el paciente, en un 90%”, explica el doctor Claudio Gibbon, fundador de Uroavila.

Por último, están los casos de disfunción sexual eréctil en pacientes masculinos. Aunque el es el mismo diagnóstico, cada caso presenta necesidades de diverso nivel. Esta situación puede estar ocurriendo por un problema metabólico del consultante, complicaciones de tipo endocrino, neumonológico, cardio-vascular, o psicológico. Cabe resaltar que no todos los casos de disfunción eréctil responden netamente a un factor psicológico del hombre que lo padece.